Rosario: se duplicó la gente en situación de calle
16 de julio de 2026 - 11.19 / Actualizado: 18.21
16 de julio de 2026 - 11.19 / Actualizado: 18.21
Según los últimos datos oficiales de la Municipalidad, se estima que entre 800 y 1000 personas viven hoy en las calles de Rosario. En 2021, un relevamiento realizado en conjunto entre la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el municipio arrojaba que las personas en esta situación eran 492.
En tan solo cinco años, el número se duplicó, como así también lo hizo el trabajo de las asociaciones civiles y sociales. Hoy reparten el doble de raciones de comida caliente que hace unos años, y muchas de estas organizaciones tuvieron que aumentar la frecuencia con la que salen a la calle.
A partir de la información presentada por la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de Rosario, se desprende que en junio recibieron 1500 pedidos de ayuda de vecinos alertando sobre personas en situación de calle que podrían necesitar asistencia. Este número representa un 60% de aumento en comparación con mayo del 2025.
En cuanto a los refugios de noche estatales, en Rosario el municipio cuenta con cuatro establecimientos con capacidad para unas 300 personas en total. También están los espacios de Sol de Noche y Cáritas, pero que solo suman 55 plazas entre ambos.
"Estamos trabajando al límite de nuestra capacidad", reconoció a CORTA Gabriel Pereyra, subsecretario de Abordaje Integral de Desarrollo Humano y Hábitat. "La urgencia de la coyuntura dificulta la planificación", sumó el funcionario.
En el marco de esta situación dramática, las asociaciones civiles en sus diferentes formas se estiran lo máximo posible para paliar el hambre. Desde clubes deportivos, pasando por organizaciones sociales, hasta simplemente agrupaciones solidarias, estas entidades intermedias doblan esfuerzos para llegar donde el Estado no llega.
En 2021, la encuesta a personas en situación de calle señaló que el 84% eran hombres y el 16% restante eran mujeres. En aquel entonces, el promedio de edad era de 40 años. Ahora, al crecer el número, también cambia y se amplía el perfil de las personas en situación de calle y se comenzaron a ver familias enteras viviendo en plazas, puertas de edificios, cocheras o en cualquier rincón urbano que les brinde aunque sea un poco de reparo.
"El perfil cambió muchísimo: cada vez vemos gente más joven, sobre todo atravesada por el consumo, con lógica incidencia en la salud mental", expresó en conversación con CORTA Ximena Ascre, fundadora de Me Llaman Calle, asociación que hoy reparte más de 850 viandas semanales y asiste, en promedio, a 180 personas.
"A veces vemos familias enteras en la calle, algunos que no pueden pagar más el alquiler y otros que vienen de la periferia o localidades vecinas y duermen en la calle para poder 'paquetear' por el microcentro (como se conoce a la venta de pequeños objetos, como pañuelitos, medias y repasadores, entre otros)", sumó Ascre, y agregó: "Hay gente que tiene un 'ranchito' en algún barrio lejano, pero se queda durante la semana en la calle con la esperanza de poder conseguir un ingreso vendiendo algo o pidiendo".
"Reducción de los ingresos, precarización laboral, los efectos de la pandemia (aislamiento, afecciones en la salud mental) y los altos requisitos para alquilar son algunos de los ejes que explican este aumento", explicó el subsecretario de Abordaje Integral de Desarrollo Humano y Hábitat. El funcionario también hizo hincapié en los consumos problemáticos y los conflictos al interior de las familias.
Un diagnóstico similar comparten desde el Centro de Ex Soldados, quienes salen a repartir comida caliente de lunes a viernes. Hoy están en 450 porciones, mientras que a comienzos del 2025 difícilmente pasaban de 300. Hace 30 años que realizan esta labor, pero hoy reconocen que el panorama se ve "muy complejo".
"Este año vemos muchísima más gente que años anteriores, muchos jubilados que la están pasando mal, que no necesariamente están en la calle, pero que igual necesitan buscar comida", sostuvo Roberto Sosa, excombatiente de la guerra de Malvinas, sobre el trabajo que realizan diariamente, en diálogo con CORTA.
"Estamos atendiendo incluso a más gente que en pandemia", le dijo a CORTA un referente de un reconocido club de la ciudad, que cuenta con merenderos en distintos puntos de Rosario.
Me Llaman Calle recorre la ciudad repartiendo un plato de comida caliente hace 5 años. Cuando empezaron, asistían unas 80 personas, y hoy duplican ese número. "Empezamos siendo 5 grupos de amigos y hoy somos 148 voluntarios, que no solo damos de comer, sino que prestamos nuestra escucha", continuó Ascre.
En la repartida que realizan tres veces por semana, las viandas "vuelan": "En la última recorrida, la olla duró menos de una hora: 300 porciones ", aseguró la fundadora de la asociación civil. "Cuando la olla se termina en tan poco tiempo, es un drama realmente, porque la gente que está en la calle nos conoce y nos busca y se lleva una decepción", cerró Ximena Ascre.